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El acceso a los móviles debe estar supervisado | Jesús Cruces

Desde hace unos años los padres vivimos acomplejados con la aparición de las Nuevas Tecnologías (NT). Vemos cómo nuestros hijos se hacen rápidamente con ellas, mientras miramos atónitos sus habilidades.

Al mismo tiempo, no paran de aparecer noticias sobre delitos cometidos con estas tecnologías, lo que nos angustia todavía más al pensar que pueden ser víctimas de algún desaprensivo.

Como no sabemos qué hacer, solo nos queda observar y vigilar los comportamientos no habituales de nuestros vástagos.

Pero por si lo anterior fuera poco, hemos que tener en cuenta que con la entrada de la adolescencia, todo es nuevo para ellos: su cuerpo, su manera de pensar, sus amigos. Lógicamente se van a comportar de una manera totalmente distinta a como lo han hecho hasta ahora, motivo por el cual acabamos, los padres, más que desorientados.

  ¿Este es un problema nuevo? o en realidad es ¿"como los de toda la vida" con  un nombre nuevo?

  Por ejemplo: Cuando nos compraron nuestra primera pelota, bici, moto, etc... Jamás nos la entregaron sin darnos unas Normas de utilización:

  • Si le das en el centro la pelota saldrá recta.
  • Si la chutas en la parte de abajo se elevará, etc.
Los límites deben estar claros | Jesús Cruces.

Pero también nos impusieron unos claros Límites:

  • Solo jugaras cuando hayas acabado tus obligaciones, deberes, etc.
  • Siempre fuera de casa y en lugares en que no haya riesgo.

 Yo me pregunto ¿Por qué no utilizamos este mismo sistema de normas y límites para las tecnologías?

Podría ser algo así, Normas:

  • El propietario de la tecnología (ordenador, móvil, tablet, videoconsola, etc.) es el que la paga, o sea, los padres.
  • Los códigos de acceso, tanto al aparato como a cualquiera de las aplicaciones, serán conocidos por los propietarios (padres).
  • El aparato se utilizará solo cuando estén acabadas las obligaciones: deberes, ordenar, asearse, etc. y en horario y tiempo acordado.
  • Todos los chismes se cargaran por la noche y fuera de la habitación.

Algunos Límites podrían ser:

  • Jamás se abrirá una cuenta o se darán datos personales a nadie sin el conocimiento de los propietarios del aparato.
  • Nunca se usarán para insultar, burlarse o acosar a nadie. Si soy yo el acosado, lo pondré en conocimiento de mis padres.
  • Si alguien pide que mande fotos, con poca ropa, también se lo comentaré a mis padres.

Por último: Si no  se cumplen las Normas y los Límites, se retirara lo comprado.

Antes de comprar nada hay que exponerles a nuestros hijos las condiciones, para así evitar gastar dinero si ellos no están de acuerdo.

 

Últimos consejos:

  1. Nunca le compremos un móvil para "tenerlos localizados", pues estarán en la mayoría de los casos "sin batería' o "fuera de cobertura', o sea, deslocalizados.
  2. Nunca se lo regalemos porque "todos" sus amigos lo tienen, pues a continuación vendrán los piercings y los tatuajes.

 

No hay soluciones más sencillas de aplicar, que las de toda la vida.

 

El próximo artículo tratará sobre: ”Los capullos Adolescentes”

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Acerca del autor

Autor: José José Gil

Me llamo José José Gil (J.J.) y soy Enfermero de la Unidad de Conductas Adictivas de Elda. Reconozco que soy un apasionado de mi trabajo y como profesional y padre llevo muchos años investigando las ADICCIONES ADOLESCENTES.

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