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Manuel ha creado con sus manos el camino | Jesús Cruces.

Un gran número de ciclistas y corredores convirtieron en una ruta muy transitada el camino que conecta el Pantano de Elda con el Arenal de Petrer a través de un largo túnel bajo la autovía A-31. Sin embargo, las lluvias torrenciales del mes de enero arrastraron una gran cantidad de material rocoso que provocó graves destrozos a lo largo de todo el recorrido y cortó el camino, que quedó cubierto de grandes piedras. 

Así permaneció el camino hasta hace aproximadamente un mes y medio cuando un eldense de 64 años, aficionado al ciclismo, Manuel Ramiro Albillar Verdú, supo que un joven había sufrido un accidente en la zona debido a las dificultades del terreno. Esta noticia lo llevó a bajarse de la bicicleta y retirar una piedra, luego otra y cuando se quiso dar cuenta había creado los primeros metros de una nueva senda. Entonces pensó que podría seguir un poco más. Hasta que llegó al propio puente. Por aquel entonces, hace casi un mes, se había hecho con varias herramientas como un rastrillo, un pico, una carretilla, un capazo y unas tijeras para podar. Entonces se dijo que podría conseguirlo. Y eran más de 100 metros de rocas.

Imagen del túnel previa al trabajo de Manuel.

Admite que no sabe qué administración se debe hacer cargo de limpiar el camino de piedras, si el Ayuntamiento de Petrer, a quien pertenece este espacio, o la Confederación Hidrográfica del Júcar, que lo gestiona junto con el Pantano de Elda, pero tras meses de espera, "de ver cómo los ciclistas cargaban su bicicleta al hombro para pasar, y ante el riesgo de que alguien saliese herido, era el momento de hacer algo". 

Ahora, los vecinos de Elda y Petrer disfrutan de una senda “que todavía no está acabada”, explica Manuel, pero “por la que ya se puede circular sin temor”. Y es que Manuel ha logrado crear de la nada un camino de más de metro y medio de ancho a lo largo de unos 300 metros, para ello ha tenido que podar matorrales, romper algunas rocas, pero sobre todo levantar a pulso miles de piedras “aunque parezca una exageración”. 


Manuel ha creado un nuevo camino y ha ensanchado los pocos metros de senda que existían Jesús Cruces.

Esta no es la primera vez que ha trabajado desinteresadamente en la zona, sino que hace un par de años ya podó el camino que conecta este puente con la entrada principal del Yacimiento El Monastil así como varios caminos de la zona, que transita casi a diario en bici.  

A sus 64 años afirma que “cuando voy en bici no pienso en mí, sino en el que viene después, eso fue lo que me animó”. Admite que una de las cosas que lo han decepcionado tras horas de intenso trabajo en la zona “ya no es que nadie me ha querido ayudar, sino que hay quien ni me saluda. ¿Qué menos que un “buenos días”? ¡Incluso me piden que me aparte rápido cuando cargo piedras!”. Manuel lo tiene claro: “El egoísmo nos mata, no pensamos en los demás, pero a mí no me han educado así y seguiré viviendo como me gusta, ayudando al prójimo porque es lo que me hace feliz”. Así seguirá durante las próximas semanas ultimando este camino sin esperar el agradecimiento de nadie, puesto que lo hace con mucho gusto por el bien de los senderistas, corredores y ciclistas. 


Este eldense ha retirado a mano cada piedra| Jesús Cruces.

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