Los Moros y Cristianos se aplazan a 2022 por unanimidad
El reloj festero sigue congelado y Elda tendrá que esperar un año más para disfrutar en sus calles de las marchas moras, cristianas, los pasodobles, la pólvora y la alegría festera. Era una noticia previsible pues, aunque parece que lo peor de la pandemia ha pasado, la situación no es buena y sigue sin ser seguro celebrar actos multitudinarios. Por ese motivo y por los problemas económicos que está conllevando la crisis sanitaria, esta noche se ha reunido la asamblea virtual de compromisarios de la Junta Central de Comparsas de Moros y Cristianos de Elda y ha tomado la decisión de volver a suspender las fiestas más multitudinarias de Elda este año.
El voto era claro, entre si podría haber fiestas o no, y los representantes de cada una de las nueve comparsas así como de Junta Central sabían que toca esperar.
Las 62 personas que conforman la asamblea, cinco por comparsa, junto con sus presidentes y los miembros de Junta Central, tienen claro que la seguridad primará por encima de todo y el voto de su nuevo aplazamiento ha sido unánime.
Las fiestas ya se tuvieron que aplazar en 2020 debido a la COVID-19.
Esta decisión se toma en el día en el que la consellera de Sanidad ha dado luz verde a la celebración de las Fallas este año, aunque en versión reducida. Las directivas festeras dudan que esta sea una posibilidad real.
Actos
Pese a que no habrá fiestas, lo cierto es que sí han decidido realizar algún acto para conmemorar las fiestas de Moros y Cristianos durante los últimos meses del año, pero con actos que no conlleven aglomeraciones como algún concierto de música, vídeos a través de las redes sociales y la presentación de la revista MYC.