El Teatro Castelar dedica un palco al eldense Emilio Rico en el centenario de su "Tenorio"
La obra más exitosa de Emilio Rico, Don Juan Tenorio o dos tubos un real, cumple este año un siglo y sigue tan fresca como desde su primera representación. Con motivo de esta celebración, el Teatro Castelar dio ayer el nombre de este autor local al palco número tres. Tras este sencillo pero emotivo acto, los actores del Tenorio eldense se trasladaron hasta la Plaza Mayor, que cumple 25 años, para ofrecer una representación de algunas escenas de esta emblemática obra.
La jornada comenzó a las puertas de la Casa de la Viuda de Rosas con un pasacalles hasta el teatro, allí los miembros del Grupo de Teatro de Junta Central de Moros y Cristianos subieron al escenario e interpretaron una canción de la obra. Entonces tuvo lugar el acto para rendir homenaje a Emilio Rico, que falleció en 1977 y que en 1989 dio nombre a una calle de la localidad gracias a la persistencia de los miembros del “Tenorio”.
El nombre de Rico ya formaba parte del Castelar, su teatro, pues posiblemente sea el eldense que más veces ha pisado sus tablas, pero ahora todavía más. Su hija, Lolín Rico, estuvo en el acto y con gran emoción recordó cómo le prometió a su padre que ella presenciaría este centenario y lamenta que él no lo pueda hacer. A su padre lo definió con gran emoción como “un hombre bueno, una gran persona”.
El máximo representante de los Moros y Cristianos, Pedro García, afirmó que “Rico siempre hizo una gran labor por la fiesta y por mejorar Elda”. Por su parte, el edil de Patrimonio Histórico, Amado Navalón, “resaltó que Rico fue un hombre tenaz que marcó la cultura de Elda”.
Este es el cuarto palco dedicado a reconocidos eldenses como Evelio Esteve, Gerardo Pérez Busquier y José Albert, recientemente fallecido.
Representación
La jornada concluyó con la representación del “Tenorio” sobre un escenario de la Plaza Mayor ante cerca de un centenar de personas. Este es solo un anticipo de lo que la población podrá disfrutar el 28 de diciembre, Día de los Inocentes, cuando se vuelva a representar en dos pases la obra que ha sabido mantenerse actualizándose cada año con toques de humor sobre la realidad local.