SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

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Las tecnologías de la información han revolucionado el mundo en los últimos 50 años, es innegable, la revolución tecnológica es una realidad y ha venido para quedarse con nosotros.

Datos y más datos de todo tipo, personales, sanitarios, intereses personales, la talla de calzado que utilizamos…, que se van acumulando sobre nosotros en la red de redes, queramos o no. Navegar por la red implica tener que aceptar una y otra vez, las peticiones de diferentes páginas Web (empresas) que solicitan almacenar todo este tipo de información sobre nosotros, primero mediante las cookies, para saber cómo nos comportamos, y después con las condiciones de uso que es necesario aceptar para crear una cuenta de usuario en sus sitios Web, en el que a posterior añadiremos más información personal.

Y la pregunta es, ¿alguna vez revisas que se hace con tus datos cuando aceptas unas condiciones de un nuevo servicio Web en el que te has registrado? Reconozcámoslo, la mayoría de las veces aceptamos sin tan siquiera leerlas, y aunque las leamos… si queremos utilizar este servicio no nos queda otra que aceptarlas.

Pero ¿qué podemos hacer? ¿quién regula lo que pueden hacer las empresas con nuestros datos? Son las preguntas típicas en las charlas de seguridad informática y el sentimiento general es que no se le da la suficiente importancia a este tema tan importante.

Por ejemplo, cualquier médico de la Comunidad Valenciana puede acceder al historial de un paciente sin tener que justificar su consulta, ¿esto es seguro? Ya no por lo que un médico pueda saber de cualquiera, sino porque un ciberdelincuente podría robar las credenciales de un médico y extraer ingentes cantidades de información sin que haya un control. Debería de haber un control a estos accesos, que sean justificados.

En EEUU hay quien se hackea su propio marcapasos para evitar que posibles ciberdelincuentes puedan acceder a él, además de así, evitar que su información vital sea almacenada en bases de datos conectadas, esto también ocurre con los dosificadores de insulina o medicación que están conectados.

Quizás la tecnología avanza más rápidamente de lo que nuestro conocimiento colectivo es capaz de asimilar, sin pensar en los posibles riesgos.

Quién sabe, en pocos años nos podremos encontrar que, cuando vayamos a pedir una hipoteca, el indicador rojo del banquero no se encienda por nuestro riesgo económico, sino por otros factores personales, de salud, o de nuestros propios intereses personales.

No te puedes perder el relato que te dejo a continuación titulado El Árbol de la Ciencia, este relato de ficción nos ayuda a entender como puede ser conseguida y después explotada y utilizada la información en nuestra contra.

Leer el relato en PDF El Árbol de la ciencia. Autor: David Gutiérrez Rubio.


Bonus extra.


El video que Facebook no quiere que veas.

 

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Acerca del autor

Autor: José Francisco Moreno González

Emprendedor digital por naturaleza. Inquieto y creativo. Características que me empujan a enfrentarme a nuevos retos, clientes y proyectos como director en Verkia. Empresa especializada en desarrollo Web y comercio electrónico además de alojamiento Web de alta calidad.

[blogs derecha] Bingo princesa (2)

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