SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

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¿Quién no ha buscado en Internet información sobre algún síntoma o enfermedad que le afecte o interese?

Pues creo que si somos sinceros, nadie o quizás se salven aquellos que no sepan manejar un ordenador.  Varios son los motivos que nos llevan a consultar, desde que es la enfermedad de mi artista favorito, hasta qué le pasa a mi vecina, pero es lícito que la angustia por resolver el problema rápidamente lleve a las personas a un atajo.

¿Eso es malo? Creo que no, aunque cuando un paciente viene a la consulta para que le confirmes o trates lo que él se ha auto-diagnosticado por su consulta en la red, te hace pensar aquello de ¡Maldito Internet! Lo carga el diablo.

Pero no, no es así, el problema surge de cómo se use la información, de qué información se use y quién la use: ¿Qué formación y capacidad de análisis tiene el consultor?, ¿cómo va a afectarle a esa persona la información? (Varios sanitarios muy bien formados son capaces de interpretar de varias formas diferentes la misma información, así que ¿qué puede pasar en gente con conocimientos sanitarios escasos y agobiada por lo que le esta pasando?).

Entre 4 y 6 personas de cada 10 consultan sus síntomas en Internet, yo me atrevería a decir que más, pero lo que he leído, leído queda.

 

Podría parecer que esto es nuevo, pero lo único nuevo es el instrumento, ya que el vecino, la revista con sección de salud o algún libro de medicina (¿recuerdan las famosas colecciones de la enciclopedia de la salud de moda?) siempre han sido referencias para aquellos que infundadamente tienen una preocupación excesiva por su salud y acaban por tener todo lo que leen y creerse enfermos sin estarlo, siempre hemos hablado de los HIPOCONDRIACOS.

Pues ahora con otra herramienta más actual también tenemos de esos pacientes y hablamos de CIBERCONDRIACOS, o CIBERCONDRIA: Asumir infundadamente enfermedades por síntomas comunes, basadas en la consulta de los mismos en Internet. (Si Molier levantase la cabeza, su enfermo imaginario en vez de querer casar a su hija con un médico, quizá le habría cambiado el ordenador o el motor de búsqueda).

El médico teme esas consultas mal realizadas o mal interpretadas, pero no de Internet: nosotros también consultamos, pero buscamos fuentes fiables. Pero cuando alguien nos viene diagnosticado por la Red, nos saca de nuestra zona de confort.

¿Es recomendable pues aconsejar que no se consulte Internet? Pues creo que no, quizás lo único que se consiga es justo lo contrario. Así que yo creo que tal vez debamos ser capaces de empezar a “recetar o recomendar” webs fiables.

Esto es fácil de entender si tengo que explicar cómo se usa un determinado medicamento en 5-7 minutos y tengo un vídeo en una red, blog, página científica y un paciente que es capaz de entender y realizar esa consulta, ¿por qué no puedo recomendar o recetar que se consulte ese vídeo o página? Mas tranquilidad, las veces que quiera, y gráficamente visto.

Pues eso, aprovechemos los instrumentos que tenemos, pero no de cualquier modo. Si buscamos en un buscador “dolor de cabeza”, aparecen más de 1.800.000 de entradas, no creo que las lean todas, y si lo hacen la mayoría no son científicamente sostenibles. Más del 60% les hablara de cáncer, y en situaciones de estrés o exceso de preocupación de nuestra salud, será fácil llegar a la errónea conclusión de que tenemos cáncer por un síntoma mayoritariamente banal, aunque muy molesto.

Eduquemos a nuestros pacientes, démosles buenas referencias en la red, y no tomemos Internet como dogma de fe; en medicina uno más uno, no siempre son dos, y confiemos en nuestro sistema sanitario, contemos a nuestro medico lo que nos pasa, cómo nos pasa, desde cuándo y confiemos en su buen hacer, que seguro llegaremos en la mayoría de casos a buen fin: la salud sin obsesiones infundadas.

Quizás aquí lo entiendas mejor:

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Por qué empiezo con esta entrada, precisamente porque me gustaría evitar convertir este blog en una hoja de consulta médica, porque poco a poco me gustaría dar consejos, enlaces y puntos de información fiable, y porque tengo claro que nada sustituye hoy por hoy una buena relación médico paciente con confianza mutua.

Hasta pronto, si queréis.

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Acerca del autor

Autor: Antonio Olaya Navarro

Me presento Dr. Antonio Olaya Navarro, médico de familia y médico SAMU, componente de la Comisión de Seguridad Vial del Alto y Medio Vinalopó, con plaza de medico SAMU en Villena y actualmente en funciones de Coordinador SES (En algún momento hablaremos de eso), y agradecido a quien me ha confiado este espacio para hablar de salud y a los que espero no defraudar. ¡A TRABAJAR!

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