SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956

Naturaleza y medio ambiente

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Jardín vertical instalado por MUVERD Jardines Verticales (Elda)
  • El calentamiento global está científicamente demostrado ("los datos recopilados en la actualidad muestran que la temperatura ha aumentado 0,8ºC desde principios del siglo XX y que la mayor parte del cambio ha sucedido en las últimas tres décadas"). 
  • El aire que respiramos no es tan puro como deseamos: (medidas restrictivas de tráfico en Madrid por sobre-contaminación del aire, 2015 ). 
  • Vivimos en ciudades repletas de edificios, todos ellos acabados en materiales “no vivos” (ladrillo a cara vista, mármoles, acero u otros materiales de revestimiento).

Estas tres ideas pueden estar relacionadas o no. Vamos a ver por donde sale esto:

En primer lugar, el modo de vida de las personas ha cambiado muchísimo respecto a la escala temporal del planeta, ha variado de un extremo a otro. Desde los años 30 en España la población ha ido abandonando el campo, produciéndose el conocido éxodo rural, toda esa gente se ha desplazado a las ciudades. Zonas en las que nos encontramos ante una aglomeración de ciudadanos que consumen recursos energéticos y emiten una gran cantidad de Gases de Efecto Invernadero.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Efectos y signos de Tomicus destruens | Raúl González

Hablamos del Pino carrasco o Pinus halepensis, la especie arbórea urbano-forestal más importante en nuestra comunidad autónoma. Existen pinares de reforestación, pinadas naturales e incluso obras de restauración realizadas con esta especie vegetal que tiene pocas necesidades climáticas o de suelo, lo que hacen de él el rey de los montes del sur de Levante. Gracias a él, muchos montes deforestados han recuperado su cubierta vegetal (ya sea con buenos o malos resultados), destaca el caso del ecosistema dunar de Guardamar del Segura, en el que una repoblación con Pinus halepensis evitó que las dunas se comieran el pueblo.

Por otro lado, la función de esta especie no es más que protectora, ya que para industria no son utilizables, excepto para la fabricación de palés de calidad baja/media. En fin, por sus características se considera una especie de crecimiento medio (en la naturaleza), poco productivo y cuyas ramas y troncos no son muy rectos, incluso sus ramas se retuercen para optimizar la obtención de luz. Es una especie muy utilizada en la reforestación de cabeceras de cuencas hidrológicas, en zonas con alto peligro de erosión y, por supuesto, en zonas donde otras especies no podrían entrar por las características climáticas o por el poco suelo del que se dispone. Todo esto hace del pino carrasco la especie que mejor se adapta a nuestros ecosistemas.

Hoy en día, existen dos plagas muy importantes: la procesionaria y el barrenillo. La primera no es para nada preocupante, pero la segunda, ya veremos sus características.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Durante miles de años, el ser humano ha ido buscando emplazamientos para asentarse próximos a cursos de agua natural, tales como ríos, arroyos, pantanos o nacimientos de agua. Se trata de un recurso indispensable para el desarrollo de la vida (recordad que el ser humano está compuesto por un 70% de agua). Se trata de algo muy simple, una molécula formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, pero a su vez necesario para el desarrollo de cualquier tipo de vida. Teniendo esto presente, creo que es indispensable relacionarlo con el medio ambiente.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

 

Pantano de Elda | Jesús Cruces

En primer lugar, quiero pedir disculpas a los lectores por estas semanas de ausencia, que por motivos de trabajo y estudios, me ha sido imposible realizar las entradas del blog. 

Ahora, tras el cambio de gobierno en el Ayuntamiento creo que es un buen momento para promover o impulsar ciertas actuaciones que potencien nuestro medio ambiente. Aquí podemos hablar de dos conceptos como son la inversión y el gasto

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Después de estas tres semanas sin publicar mi blog por diversas razones, me dispongo pedirles disculpas a los lectores y realizarles una pregunta: ¿Qué es para ustedes un parque?

En primer lugar, empezaré diciendo qué significa para mí un jardín. Una zona pública en la que esparcirse, disfrutar de algo parecido a la naturaleza en una zona urbana. Este carácter desapareció hace muchísimos años. A mi parecer, la gestión de las zonas verdes urbanas (tanto en nuestra ciudad como en muchas otras) es clasificable de nefasta. Miles y miles de euros gastados insosteniblemente en la realización de moles de hormigón. Me parece completamente contradictoria la realización de parques duros, con algún alcorque y árbol o jardineras dispersas, como puede ocurrir con la Plaza Castelar u otros jardines de Elda. Eso no encaja con con el significado que tiene para mí un parque. Creo que es algo básico en el desarrollo de las personas el poder pisar el suelo de un verdadero jardín de tierra y plantas, en el cual se han elegido las especies que lo componen de la manera que su mantenimiento sea más reducido y, tratándose de plantas que crecen bien en nuestras condiciones climáticas reduciendo aportes de riego, por ejemplo. 

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

En esta nueva entrada, me dirijo a ustedes para hablarles de la gestión cinegética como herramienta de manejo del medio natural. Para empezar, decirles que un territorio (sea cual fuere) está condenado al fracaso (o incluso degradación) si no se gestiona adecuadamente.

   En primer lugar, por todos es sabido que la actividad cinegética se podría considerar como incompatible con otro tipo de actividades (senderismo o recolección de frutos u hongos, por citar algunas). Por otro lado, el sector aporta una gran cantidad de dinero al sector rural (tanto la caza mayor como la menor y sus derivados en servicios), superior a los 3.000 millones de € anuales a nivel nacional, por lo que podemos afirmar que muchas familias obtienen sus rentas gracias a este sector.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

En la actualidad diaria, sobre todo a través de las redes sociales, se está hablando mucho de la Reforma de la Ley de Montes. En primer lugar, decir que es un proyecto, y la ley no se ha aprobado. Dicho esto, muchas asociaciones están elaborando campañas para que no se apruebe dicho proyecto con el objetivo de que no llegue a ver la luz. 

Cierto es que si cualquiera empieza a leer el documento del proyecto no parece que sea merecedor de recibir este tipo de campañas, pero cuando nos adentramos en todo el volumen de su lectura, observamos que esas protestas pueden estar lógicamente justificadas. 

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

En los últimos años, y en el medio natural en el que nos disponemos, encontramos un fenómeno recurrente, el llamado incendio forestal. Como su nombre indica es aquel que se produce en dicho tipo de terreno (aquel que no sea agrícola, urbano o industrial). Se trata por tanto, de una emergencia, ya que tanto personas como bienes materiales pueden estar en juego.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Quizás las siglas “GIP” nos resulten comunes puesto que se está hablando constantemente de plagas como el Picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus) o el tan de moda barrenillo de los Pinos (Tomicus destruens). Bien, la GIP es la técnica a través de la cual se desea eliminar los organismos (patógenos) que causan enfermedades en las plantas pero no como se ha hecho hasta ahora. La GIP implica una nueva visión: reducir al máximo los métodos químicos frente a otro tipo de medidas de control.

   Podemos diferenciar la GIP en 3 componentes claramente diferenciados. En primer lugar, destaca el factor ambiental y, digo destaca pues en otros tiempos no tan lejanos el cuidado del medio pasaba desapercibido, ya que si se quería acabar una plaga se realizaba fuera cual fuese su coste (herbicidas, contaminación de acuíferos, pérdida de hábitats y especies…). En segundo lugar, el factor social pues como todos sabemos la gestión la realizamos las personas y, en cierta medida, para las personas. Por este motivo no es lo mismo realizar un tratamiento en un bosque aislado que en un jardín público infectado por la Procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa). Por último, y no por ello el menos importante (quizá sea el más importante) influye por supuesto el factor económico. Siempre debemos atenernos al presupuesto con el que contamos para realizar un tratamiento y que a su vez sea viable.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

En esta nueva publicación, y puesto que se ha tratado por otros medios, quiero hablaros sobre otras zonas que han sufrido un “abandono administrativo” en los últimos años. Por supuesto son zonas no tan significativas como el Pantano o el parque del Peri, cuyas últimas noticias ponen a la vista su actual estado. 

Acerca del autor

Autor: Raúl González Soler

Soy estudiante de último curso del Grado en Ingeniería Forestal en la UPV. Desde un punto de vista crítico, deseo hacer llegar a los lectores los problemas que afectan al medio ambiente en nuestro territorio, tratando temas de actualidad que cualquiera (que precie lo que le rodea) se sienta atraído por ellos.

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir