SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956

Valle sin clan

Literatura

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

-LO BUENO SI BREVE-

Máximas y reflexiones morales, obra cumbre de La Rochefoucauld.

Cualquiera diría, después de adentrarse por los entresijos de su ajetreada biografía, que en sus casi sesenta y siete años de existencia el Duque François de La Rochefoucauld (1613- 1680) no albergó dos personas en una. Y es que entre el aristócrata ambicioso y conspirador de la primera mitad y el ácido escritor de la segunda, podría parecer que no hay continuidad. Pero, realmente, sus envenenados dardos aforísticos son fruto de aquel desengaño primero y también se dirigirán con cierto resentimiento a una ascendente y arrogante  burguesía que con la llegada del capitalismo desplaza de los núcleos de poder a esos nobles maquinadores  y sus insostenibles privilegios. El retrato descarnado, despiadado incluso, del hombre que destila su obra no sólo refleja las cenizas de esta zángana e hipócrita nobleza sino -y sobre todo- los ocultos y egoístas intereses que mueven los hilos de toda conducta humana, sea cual sea su clase o condición.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Eduardo Galeano.

A punto de cumplirse un año de la muerte de Eduardo Galeano, el 13 de abril de 2015, uno siente al releerlo que el uruguayo le observa desde el fondo del libro abierto como si se nos asomara por una ventana directamente desde el más allá. Siempre admiré su escritura depurada y exigente y, desde luego, es de esos escritores que nunca renegaron de la emoción ni del compromiso, dos componentes que enriqueció al complementarlos y dotarlos de una belleza siempre poderosa pero no exenta de ese toque vulnerable y que nos lo vuelve tan humano. Indagador incansable, frecuentó los márgenes y las intersecciones que disuelven las categorías literarias y me parece asombrosa esa forma suya de mezclar lo cotidiano con lo fascinante utilizando dosis muy equilibradas de ternura y lucidez.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Fue en agosto de 2011 cuando alrededor de una mesa en La Sastrería, en la calle Jardines, planificamos una serie de actividades en torno al género negro en la literatura, el cine, la música, el teatro, etc. Dado que se iba a celebrar durante la segunda quincena de octubre, del 17 al 31, se denominó Octubre Negro. El grueso de los actos se realizó en aquel local con una modesta afluencia de público pero que quedó muy satisfecho y nos propuso no abandonar un conjunto de actividades tan interesantes. Y eso hicimos: seis meses después, en abril, llevábamos a cabo la segunda Quincena Cultural. Y desde entonces hasta hoy, ininterrumpidamente, hasta llegar a esta X edición que es un homenaje a la primera. De ahí el título, Y la décima… también negra.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Hace tiempo que deseaba escribir una entrada sobre la importancia de la lectura por tantas y tantas razones, todas ellas beneficiosas, sobre todo después de leer la noticia a comienzos de año donde se recogen valiosos datos del barómetro del CIS referidos a nuestros hábitos lectores. La casualidad hizo que buscando la imagen de la portada de un suculento ensayo de Ítalo Calvino me encontrase con lo que a continuación les ofrezco.

Enlace.

Pero antes de pasar a ver las imágenes que he seleccionado de dicha página, cojan papel y lápiz y escriban esas diez razones que les llevan a pensar que leer es importante y merece la pena. No lo piensen demasiado; simplemente expongan qué les mueve a coger un libro, sentarse cómodamente y empezar a leerlo. Una vez escrita su lista de diez razones, disfruten leyendo las 2 imágenes que vienen a continuación:

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Cartel Día Mundial de la Poesía 2016.

Cada año, desde 1999, en el que fue instituido el Día Mundial de la Poesía por la UNESCO, y coincidiendo con la entrada de la primavera el 21 de marzo, muchas ciudades en todo el mundo realizan recitales, encuentros, talleres, etcétera. para recordarnos la importancia del género poético. Algo ya resaltado en la propia declaración de la UNESCO: “La poesía es una manifestación de la diversidad en el diálogo, de la libre circulación de las ideas por medio de la palabra, de la creatividad y de la innovación”. Y añade poco después que  con la celebración de este Día se trata de “promover la enseñanza de la poesía; fomentar la tradición oral de los recitales poéticos; apoyar a las pequeñas editoriales; crear una imagen atractiva de la poesía en los medios de comunicación para que no se considere una forma anticuada de arte, sino una vía de expresión que permite a las comunidades transmitir sus valores y fueros más internos y reafirmarse en su identidad; y restablecer el diálogo entre la poesía y las demás manifestaciones artísticas, como el teatro, la danza, la música y la pintura”.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

-LO BUENO SI BREVE-

Baltasar Gracián (1601-1658) nació en Belmonte de Calatayud (Zaragoza).

Dos son las obras esenciales, entre un conjunto mucho más extenso donde El Criticón ocupa un lugar cimero, de este jesuita testarudo e insumiso  para el tema que nos ocupa: Oráculo manual y arte de prudencia (1647)  y Agudeza y arte de ingenio (1648); este último, como versión revisada y ampliada de un texto de 1642. No sólo porque desgranó los rasgos estilísticos más adecuados e incisivos para la preceptiva literaria barroca o porque los pusiera en práctica en la presentación y comentarios a los trescientos aforismos que constituyen el Oráculo manual. La finalidad práctica de sus aforismos, su extremada concisión o la desvinculación del principio de autoridad marcan un antes y un después en la evolución del género. Gracián se dirige al hombre común, aunque culto, con la pretensión de orientarle -con un estilo agudo, compacto y sutil- en ese mundo aparente, enrevesado y expuesto a sucesivas crisis.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Lawrence Ferlinghetti ante su librería City Lights en los años cincuenta

Hace unos días leí en la prensa una entrañable entrevista con Lawrence Ferlinghetti, el último poeta vivo de la generación beat. A sus 96 años, sigue intacto ese vigor contestatario y contracultural que marcó un antes y un después en la poesía norteamericana del siglo XX. La publicación en su editorial de Aullido, de Allen Ginsberg, el poeta más emblemático de su generación, lo sentó en el banquillo en una etapa de censura y caza de brujas implacable. El hecho de ganarlo permitió la edición de libros hasta entonces prohibidos y la consagración de Ginsberg. De hecho, y como afirma Ferlinghetti, el libro “se llevó por delante un tipo de poesía muy académica que había entonces, muy poco excitante”. Palabras que me llevan al excelente trabajo de Kevin Power, Una poética activa, cuya publicación en España supuso en 1978 un profundo conocimiento de la poética y los poetas que en los años cincuenta y sesenta revolucionaron la poesía estadounidense y tanto influyeron en el resto del mundo.

Nacido en Nuva York en 1919, en 1952 se establece en San Francisco donde funda la librería y la editorial City Lights,en la que publicó sus obras y las de los poetas beat. Ironía, inteligencia y compromiso son fundamentales para interpretar una extensa obra poética en la que sin duda sobresale el libro Un Coney Island de la mente(1958), del que se han vendido más de un millón de ejemplares. En sus poemas, como en los del resto de poetas beat, la oralidad del bardo y los ritmos respiratorios serán esenciales, como el impacto de sus mensajes o la mezcla en ellos de contenidos eruditos con otros populares. Como afirma Esteban Moore, uno de sus traductores, “la obra de Ferlinghetti refleja el mundo que le rodea visto con la mirada crítica del desencanto, sobre todo la política y la sociedad de su país. El “sueño americano” se desmorona entre sus estrofas, con las que muestra los errores y horrores que ve, a la vez que anhela un mundo diferente a esa desagradable realidad que le rodea”. Porque el americano pretende un poema que“con su energía crítica opere sobre el mundo y el espíritu de los hombres”.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
El narrador oral para niños y adultos Carlos Acevedo

Cada vez es más común que ya en la cama, y tras preguntarle a nuestro hijo qué cuento quiere para dormirse, le pongamos en la tablet  el cuento que ha elegido (un enlace a You Tube donde verá una película de dibujos animados de Caperucita Roja en veinte minutos) mientras nosotros seguimos a lo nuestro. ¿Es esta una opción lógica y equiparable a la fórmula tradicional de contarles ese mismo cuento nosotros?

El chileno Carlos Acevedo, un reputado narrador oral, resume de un modo poético pero muy convincente el origen y la necesidad de nuestra narración oral:

“Desde el mismo origen de la humanidad, no del hombre o la mujer, sino de la humanidad en el concepto social o de grupo, la narración como hecho comunicativo, fue una necesidad, menos que arte u oficio, una necesidad. Pero cuando la necesidad básica estuvo satisfecha y defino por satisfecha a la impronta de preguntas y respuestas concretas, algo sucedió… Ese suceder tuvo relación con completar en palabras, gestos, representaciones, una realidad no palpable, tangible para él o los otros, tuvo que ver con re-crear (hermoso concepto) una realidad y allí, en esa ampliación de recursos para hacerse entender al grupo, surgen los narradores”.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

-ESTANTERÍA DE AUTORES ELDENSES-

Presentación de su último poemario en el Casino. Junio de 2007

No hay motivo para no compartir el aserto de Consuelo Poveda según el cual Antonio Porpetta es el poeta eldense más importante de todos los tiempos. Su dilatada trayectoria, con una docena de poemarios y un bagaje de premios y reconocimientos considerable, se ha sustentado en una continuidad en los temas y su tratamiento así como en la persistencia de un estilo propio cuyos símbolos, imágenes, métrica y ritmo nos permiten reconocer sin dificultad la impronta, el tono sostenido de sus versos, de sus poemas concebidos como espacio cerrado, como casa propia pero cuyas ventanas están siempre abiertas a la vida, al amor y por supuesto al hombre, a los hombres, y sus adversas circunstancias en este mundo tan intercomunicado como tantas veces insensible.

 Licenciado en Derecho y Doctor en Ciencias de la Información (Filología Española),  inició su labor literaria con el poemario Por un cálido sendero (Madrid, 1978) escrito conjuntamente con Luzmaría Jiménez Faro, y al que seguirían entre otros títulos significativos: La huella en la ceniza, con prólogo de Leopoldo de Luis (Alicante, 1980); Ardieron ya los sándalos (Madrid, 1982); Los sigilos violados (León, 1985); Territorio del fuego (Madrid, 1988); Adagio mediterráneo (San Sebastián de los Reyes/Madrid, 1997); Silva de extravagancias (Madrid, 2000); Penúltima intemperie (Antología personal), con Introducción de Florencio Martínez Ruiz (Valencia, 2002); o La mirada intramuros, con prólogo de Rafael Carcelén García (Madrid, 2007). También ha publicado sendos ensayos sobre la vida y la obra de Carolina Coronado y Gabriel Miró y hay disponibles diversas antologías y estudios de su obra en los libros: Antonio Porpetta: Una voluntad poética, de R. Hiriart (Alicante, 1988); Antonio Porpetta: Memoria y presencia, de Salvador Pavía (Elda/Alicante, 1993); Antonio Porpetta: Análisis y aplicaciones pedagógicas de su obra poética, Tesis doctoral de M. Klass (Nueva York, 1998); La poesía de Antonio Porpetta: Un mar de temas y de símbolos, Tesis de licenciatura de O. Condrea (Iasi, Rumania, 2001); y Tras las huellas de Antonio Porpetta, con una introducción de Raquel Viejobueno (2012, Madrid, Eds. Pastora). Sus poemas han sido traducidos, en libro, a diez idiomas.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

-LO BUENO SI BREVE-

Estatua de Montaigne frente a la Sorbonne en París.

 “No soy filósofo” dice Montaigne en sus Ensayos. Pero, como indica André Comte Sponville en Montaigne y la filosofía, nada más lejos de la realidad. Lo que el francés no persigue es un pensamiento sistemático que le asegure obtener la verdad y a la vez crear una escuela que la extienda y aplique a otros saberes. Para alguien  tan independiente, antidogmático, escéptico y vitalista como él pretender esto hubiese sido engañarse a sí mismo. Pero para quien leyó en profundidad a los pensadores clásicos y no dejó de reflexionar y ocuparse de sí mismo y de la vida, de su devenir y sus circunstancias, la filosofía (entendida como proceso de introspección para alcanzar el buen vivir y el buen morir) no le era en absoluto ajena.

Fue un hombre de su tiempo pero no sometido a él. Un noble  humanista con vastos intereses culturales y una actitud siempre tolerante, receptiva y crítica que le llevó a denunciar abiertamente no pocos abusos de una época donde la intolerancia religiosa, la hipocresía de su propia clase social o el naciente absolutismo eran la norma. El enfoque con el que trata temas tan personales y a la vez esenciales como la educación, la amistad o la sexualidad, su atrevimiento y cómo vacía de prejuicios sus opiniones, nos lo acercan a la época moderna mucho más que otros pensadores posteriores. Su actitud frente a la guerra, la colonización o la tortura lo convertirán en un referente para los ilustrados y los defensores de los derechos del hombre doscientos años después.

Acerca del autor

Autor: Rafael Carcelén

Además de disfrutar como maestro de escuela, me encanta escribir. Y leer. Y subir los montes alicantinos. Y jugar al ajedrez. Y… siempre me sigue apeteciendo aprender. Y segregar lo que aprendo -lo que vivo, lo que siento- en artículos, poemas y aforismos como éste: “¿Es imaginable la felicidad en un grano de pimienta?”

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir