SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

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Guste, “o no”, el turismo y el ocio están siendo el gran motor de la recuperación económica de España. Después del ladrillo, la restauración y todo lo que acompaña son actualmente un claro ejemplo del potencial económico de nuestro país y que nos ha ayudado a salir del citado estancamiento en que se encontraba. Por su buen tiempo y por su inmejorable situación geográfica ha logrado y puede mejorar de cara al futuro toda una serie de proyectos que este sector ha puesto en marcha desde hace varios años.

Pero tenemos y debemos que recapacitar sobre varias cuestiones y hacernos diversas preguntas para continuar con el auge que se ha observado. ¿Se está haciendo lo suficiente para que aumente la cuota de mercado? ¿Son justos los contratos de trabajo y la remuneración que reciben los trabajadores que prestan sus servicios en este sector? ¿Se controla la calidad de los servicios que se ofertan y luego se prestan? ¿Se inspecciona lo suficiente por parte de las autoridades competentes para evitas situaciones desagradables? Son muchas las preguntas que podemos hacer, pero una gran mayoría quedan en el aire porque casi nadie las conoce.

Pese a estar involucrado dentro de este sector, he conocido algunas respuestas y otras pese a mi esfuerzo no se han visto respondidas, pero algunas me han dejado perplejo cuando las he conocido. Es cierto que se hace un esfuerzo para aumentar la calidad de los servicios y desarrollar nuevas ofertas para lograr que el turismo, tanto nacional como extranjero, visite la costa como el interior de nuestro país, pero resulta totalmente abusivo que el personal que debe de desarrollar esos planes de trabajo, ante tantas ofertas, tengan que realizar jornadas de trabajo inacabables y en muchos casos con una remuneración ínfima, no se puede sostener un gigante para nuestra economía con unos cimientos de barro porque su estructura lógicamente irá cediendo hasta caer, con el consiguiente nuevo desastre para un sector que actualmente no está preparado para afrontar nuevos problemas financieros, después de los años de crisis en los que ha estado inmerso.

El verano es la época donde más aumentan los contratos laborales, pero muchos son precarios, suelo preguntar a los trabajadores(as) cuando visito algunas zonas de ocio y también al personal que presta sus servicios en los hoteles y en un porcentaje altísimo la respuesta siempre es la misma, jornadas de hasta 12 o 14 horas y sueldos muy bajo, descansos bajo mínimos porque “en verano no se descansa en este sector”.

Lo peor es que casi nadie quiere darse de cuenta de esta circunstancia, porque al fin y a la postre están de vacaciones y no tienen por qué preocuparse de esos problemas. Opino que es un grave error, hoy no estás dentro de ese amplio grupo de trabajadores desprotegidos, pero mañana no lo sabes. Se debe de luchar por el derecho de todos y entenderles, porque situaciones como las que he observado influyen negativamente en la calidad de los servicios que se deben de realizar, produciendo desgana, pasotismo y apatía, repercutiendo negativamente en la calidad y en el trato.

España ha tenido una magnífica campaña de Semana Santa, tenemos el verano a las puertas, tanto los hoteles, como los apartamentos y el sector de ocio y restauración verán incrementadas sus demandas. Si observamos atentamente los datos que se van facilitando, en cualquiera de nuestras comunidades autónomas el sector servicio es el que más empleo genera, esos datos nos llevan a ver como el turismo en nuestro país sigue aumentando sustancialmente, logrando que el crecimiento económico que estamos teniendo siga en aumento un nuevo año.

Me encanta ver estos resultados tan positivos, porque a todos nos benefician. No tenemos que desaprovechar nuestra magnífica situación geográfica para seguir aumentando tanto la oferta como la calidad, pero debemos de evitar errores pasados y seguir manteniendo a España como el país con el mejor sector turístico del mundo y el más competitivo, se tiene y se debe de seguir fijando nuevas metas, abordar los problemas que al principio de este artículo hacía mención, y de otros tantos que no es momento de dar a conocer.

Los poderes públicos deben de seguir invirtiendo en infraestructuras y en su mantenimiento, también se debe de aumentar las inspecciones de forma aleatoria, tanto de trabajo como sanitarias de todos los locales, porque en muchos casos estas dejan mucho que desear.

Todos debemos de felicitarnos porque España es el mejor país del mundo dentro del sector turístico, pero tengamos los pies en el suelo y permanezcamos alerta, debemos de reconocer que gran parte de este éxito está motivado por la situación política y de inseguridad que están atravesando nuestros principales países competidores del mediterráneo.

Nuestro gran reto actual es aumentar los servicios con calidad, eficiencia y ser justos con los trabajadores de este sector, no escatimándoles sus derechos y dándoles lo que les pertenece, todo revierte de forma favorable cuando se está a gusto con las tareas que se desarrollan.

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Acerca del autor

Autor: José J. González

Bienvenidos a mi blog sobre enología y hostelería. Llevo 23 años desarrollando la profesión de hostelería y me gustaría que este blog fuese un punto de encuentro para los lectores del Valle de Elda y de cualquier persona que quiera seguirnos. Para cualquier sugerencia podéis escribir al correo electrónico de esta redacción.

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