SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956
Visto: 1464
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

El día 30 de enero, aniversario de la muerte del Mahatma Gandhi, se celebra en España el Día Escolar de la No-Violencia y la Paz (DENYP). Es una fecha de gran visibilidad para la comunidad educativa en la medida en que concita esta a través de numerosas actividades que tienen en esta temática su razón de ser.

La educación para la paz se entiende como el "proceso de adquisición de los valores y conocimientos, así como las actitudes y comportamientos necesarios para conseguir la paz personal, entendida como vivir en armonía con uno mismo, los demás y el medio ambiente". Casi nada. Contemplada así, en toda su extensión de educación en valores como el respeto a los derechos humanos, la democracia, la interculturalidad, la solidaridad, etc. algunas manifestaciones de esta celebración parecen radicalmente insuficientes o anecdóticas. Vista así, merecería la pena mirarnos al espejo educativo y reflexionar en torno a lo que nos jugamos, sobre la necesidad de entender cómo estamos provoviendo una cultura de paz desde la escuela más allá de las canciones, las palomas o el espectáculo colorista delante de las familias.

Como ocurre en otras celebraciones asumir el conflicto y aprender a superarlo, ser consciente de las injusticias que alientan muchas formas de violencia y denunciarla, buscar la armonía en un mundo cada vez más diverso, requiere de mucho más que un día. Implica esfuerzo de todos y de todas dentro y fuera de los centros educativos, un esfuerzo motivado por el hecho de ir a contracorriente a pesar de la buena prensa que, en apariencia, tiene la paz o, al menos, alguna paz.

Somos muy dados y dadas a entender la paz como una especie de calma chicha, de completa quietud, de ausencia de cualquier elemento que nos provoque la mínima turbación, el más pequeño cambio de dirección, incluso a costa de cerrar los ojos ante la violencia estructural y personal. La falta de denuncia y la complicidad por omisión en muchos casos de acoso escolar, de discriminación por motivos de género, de cultura o nacimiento, de pensamiento o creencia nos debería hacer pensar en qué tipo de paz perseguimos. Con sinceridad, huimos de los conflictos como de la peste y las posturas valientes, en efecto las hay, de quienes intentan transformarlos en oportunidades de mejora despiertan al mismo tiempo admiración y sentimientos de culpa o de reconocimiento incómodo de nuestras limitaciones e incongruencias.

En otras ocasiones colocamos la paz en las antípodas del acto violento y deplorable pero creando un abismo insalvable entre nuestro repudio y nuestra posible acción, en un ejercicio de mera corrección política. Sufrimos el bombardeo de noticias que exacerban la opinión pública sobre agresiones injustificables. Nos indignamos y, no obstante, nos queda la duda de que detrás de los detalles escabrosos, de las entrevistas a pie de suceso, de la especulación de la última hora y el directo, estén más la intención de acabar en la medida de lo posible con estas lacras o los imperativos de las audiencias. Lo sospechamos porque comprobamos que toda esa indignación se pierde con la siguiente noticia de actualidad, dejando a las víctimas en el limbo del olvido.

¿Qué paz celebramos el día 30 y el 31 y el 1...? ¿Cómo alimentamos esa paz en el día a día? ¿En qué momento y lugar estamos haciéndolo? ¿Con qué prioridad? ¿Cómo y cuándo lo estamos evaluando? Hacen falta muchos días escolares de la paz, todos los días del año, para intentar responder a esas preguntas.

 

Para saber más:

Blog Para Profes y Padres de Miriam Leirós. 30 de enero, ¿Pintamos palomitas o trabajamos la paz?

Julio Vidanes Díez. La educación para la paz y la no volencia. Revista Ibero-Americana de Educación. Número 42/2 2007

La paz como concepto; educar para la paz y la construcción social del conocimiento. Una entrevista de Alicia Cabezudo con la Fundación Convivencia

Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado. 30 de enero Día Escolar de la No Violencia y la Paz.

Orientación Andújar. 30 de enero. Día escolar de la No Violencia y la paz.

 

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Acerca del autor

Autor: Jesús María "Pitxu" García

Jesús María "Pitxu" García Sáenz (Vitoria-Gasteiz, 1970) es doctor en Filosofía y Letras (sección Filología Hispánica) por la Universidad de Deusto. Como profesor de Secundaria ha trabajado en el IES Azorín de Petrer y en el CEFIRE de Elda, en la asesoría de plurilingüismo y en las de referencia sobre programas europeos y coeducación.

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir