SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956
Visto: 2020
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Tras una noche de viento huracanado, que había venido precedido por una intensa lluvia el día anterior, Elda se levantó conmocionada por las consecuencias catastróficas de aquel vendaval huracán que se abatió sobre la ciudad durante las horas nocturnas. Sin embargo, lo peor estaba por llegar, pues el aire no cejaba en intensidad.

Corrían las ocho menos cuarto de la mañana del martes 1 de diciembre de 1959, cuando de improviso y sin avisar, la pantalla gigante del cine Paz, también llamado Gloria de verano se desplomó sobre las viviendas de la calle Guzmán Bueno, nº 1 y nº 3. Según relatan las crónicas de la época, en su caída la caída de la pantalla produjo el hundimiento total de una de ellas, así como grandes destrozos a la contigua, esquina con Padre Manjón (hoy oficina Bankia). Ambas viviendas estaban habitadas, resultando ilesos algunos de sus moradores mientras que otros se vieron envueltos entre cascotes, resultando heridos en rostro, cabezas, no teniendo que lamentar víctimas mortales, a pesar de encontrarse algunos de ellos acostados en el momento de la caída.

Las mismas crónicas destacan la abnegada labor de los hermanos José y Juan Martínez Mondéjar, quienes junto con otras personas (Francisco Medina, Antonio Rincón, hermanos Tomás y Gerardo Bellot, etcétera) que por allí se encontraban auxiliaron a los heridos en primera instancia hasta la llegada de la Guardia Civil.

Aquella terrible noche de hace 58 años también derribó los pilares que la fachada del colegio Padre Manjón tenía delante formando una pérgola; produjo intensos daños en el arbolado de la plaza Castelar y otros jardines ; e incluso la veleta que coronaba la cúpula de la iglesia de la Inmaculada apareció doblada en ángulo recto. Techumbres de casas de campo y de varias fábricas también se vieron afectadas, habiendo sido arrancadas algunas de ellas y derribado un buen número de tapias y paredes.

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir