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Imagen del rey Alfonso V “El Magnánimo”

Corría el Anno Domini de 1426. Hacía escasos 2 años que Ximén Pérez de Corella, copero de Alfonso V de Aragón había comprado la baronía de Elda (Elda-Salinas) a la reina viuda, Violante de Bar, por la inmensa suma de 43.000 florines de oro de Aragón. Pronto se procuró este caballero de la corte del Magnánimo de los favores reales para favorecer sus posesiones meridionales del reino de Valencia para que éstas prosperaran y le produjeran sustanciosos ingresos económicos.

Estando el monarca en Valencia, verdadera capital comercial de la corona de Aragón durante todo el siglo XV, y a petición de su copero, el 5 de septiembre de 1426 concede a la villa de Elda el privilegio de celebrar un mercado, de forma perpetua, todos los viernes de cada semana. Durante gran parte de la Edad Media y Moderna el mercado de Elda fue de ámbito comarcal (Vall d’Elda), celebrándose desde 1426 en la plaza del ayuntamiento y plaza de Arriba hasta la inauguración, en 1945, del Mercado Central. Momento en el que se varia y altera el tradicional día de celebración al incrementarse la necesidad de abastecimiento de una población cada vez mayor. Desde entonces, y de forma ininterrumpida durante 591 años, Elda celebra el mercado semanal.

Tal era la ascendencia del señor de Elda sobre el monarca aragonés que está la documentada la presencia del rey Alfonso V el Magnánimo en la villa de Elda durante los meses de marzo/-abril de 1427, cuando acudió a cazar en compañía de su copero en “las pinadas eldenses”. Pero ese episodio será cuestión de otra crónica…


Traducción del privilegio de concesión de un mercado semanal a la villa de Elda.

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

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