SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956

Calzado

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

A muchos zapateros les sonará como un recuerdo muy lejano el uso del tirapié, pero de lo que estoy completamente seguro es que la gran mayoría de nuestros jóvenes zapateros no habrá oído hablar de este utensilio imprescindible para el montado del calzado.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
La belleza de una obra de arte, frente a la humildad de un zapato para trabajar

Hace ya más de 25 años, en uno de mis viajes a Madrid para pasar el fin de semana y ver alguna obra de teatro, acudí a una de esas salas experimentales de teatro de innovación, creado por gente joven. Al sacar la entrada me entregaron una hoja en la que voluntariamente podía escribir un tema cualquiera  y depositarla en una caja que estaba justo al entrar a la sala. Aquello me hizo dudar, pero puesto que había acudido a ver un teatro innovador y creativo, decidí participar. En la cuartilla escribí simplemente "Zapatero a tus Zapatos". Nos aposentamos en las butacas junto con más de doscientas personas que llenaban el teatro y esperé para ver cuál sería la trama de la obra. Apareció en  el escenario un joven y explicó que la representación de esa tarde no tenía trama, ni título, ni argumento.... Se basaba exclusivamente en la creatividad de los actores y la improvisación. De las cuartillas que se habían entregado a la entrada y depositadas en una caja, se extraería una al azar y en base a las nota allí escrita se desarrollaría la obra. Naturalmente con un argumento improvisado, con la entrada de los actores en la trama  también improvisada me pareció esperpéntico y puse en duda de que esa "obra de teatro" pudiese tener algún tipo de éxito, pero estaba allí sentado y no era cuestión de poner pies en polvorosa, aguantaría estoicamente ese experimento, de hecho había acudido a ese teatro a presenciar algo diferente, pero la verdad nunca pensé que lo fuese hasta tal punto.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Panorámica del edificio del Museo del calzado de Elda.

En los últimos dos años no hay personalidad que visite Elda que no hable de las intenciones de ayudar al Museo del Calzado como exponente de la industria más representativa de la provincia de Alicante. Si repasamos la hemerotecas de los diarios de información provincial y nuestro semanario Valle de Elda, observaremos que a peticiones del presidente del patronato de la Fundación Museo del Calzado y alcalde de Elda todos prometen ayudas inmediatas. Primero fue el presidente del Generalitat, más tarde el conseller de Economía, después el rector de la Universidad de Alicante  y esta misma semana el conseller de Educación y Cultura. Pero tenemos que afrontar la realidad y esta no es otra que las promesas solo duran lo que dura la visita de quienes las prometen. Nuestro museo, que se supone es el "buque insignia" del sector zapatero. Que no recibe ni un solo euro de los empresarios del calzado, ni de las asociaciones que representan al sector zapatero. Continúa estando en la UVI sin que nadie atienda las desesperadas llamadas de auxilio.

El Museo del Calzado con su presencia en la vida cultural de las ciudades zapateras, representando su pasado y tratando de marcar un camino de futuro basado en las colecciones de otras épocas, las memorias de sus industrias y su esplendoroso pasado, da la impresión de ser una institución que nadie escucha y que casi se le hace un favor al permitírsele hablar de moda, diseño, calidad...

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Vista de la Sala 1 del Museo del Calzado. La Maquinaria.

A poco que indaguemos a través de las redes sociales veremos que la mayor parte de los museos importantes en Europa y en España especialmente, cuentan con la labor encomiable de voluntariado llevado a cabo por expertos o simplemente por personas de buena voluntad, que desean colaborar con una obra necesaria para la comunidad en la que viven o para la cultura en general. Pero además de los museos importantes también encontramos una labor de voluntariado en otros de carácter regional o incluso local.

El trabajo con los voluntarios es un proceso que es beneficioso tanto para el museo como para los propios voluntarios.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Hace ahora dos años exactamente propuse "Por una Feria del Calzado Eldense", se trataba de una llamada ante la pasividad del sector zapatero carente de liderazgo en Elda y comarca y la poca iniciativa de los poderes públicos (ayuntamientos) en lo que respecta a asumir riesgos en favor de la calidad y el prestigio de la industria zapatera eldense. Elaboré un amplio dosier con toda la documentación que pude aportar para demostrar que el camino por el que se desliza la industria en las poblaciones zapateras de la comarca, con el tiempo, puede acabar por sucumbir ante el empuje de otras zonas zapateras con mayor fuerza de expansión. Desarrollé lo que debía ser un proyecto de conjunto, es decir, una serie de acciones imprescindibles que debían acometerse a la vez y con la mayor contundencia posible. Propuse la marca "Zapatos de Elda" y la posterior denominación de origen para nuestros zapatos, cuando exista y se aplique la normativa para productos no alimentarios. Traté de describir y culminar un buen proyecto para acometer actuaciones de acompañamiento para el calzado de mujer de alta calidad, lo que llamé la "Cátedra de Calzado del Medio Vinalopó". También propuse una alternativa en la red de internet para jóvenes emprendedores, con la creación de un portal de venta online. Pero quizás lo más llamativo y más esperado era esa "Feria", más bien exposición de zapatos de nuestra comarca para reafirmar ante el mundo nuestras señas de identidad, nuestra extraordinaria calidad y reivindicarla ante propios y extraños para que Elda y Petrer nunca perdieran la capitalidad en este tipo de calzados. Pues bien ¿qué se ha hecho de todo eso? Dos largos años escribiendo y publicando cientos de artículos que tendían, intencionadamente, a crear un clima alrededor del calzado de la comarca y que no ha servido para nada. He investigado los índices de paro, el nivel de industrialización de nuestra comarca, los índices de crecimiento en nuestras ciudades, etcétera, para llegar a mi propia conclusión de que algo no funciona y que a esa trayectoria había que cambiarle el paso. Creé un grupo llamado "Por una Feria de Calzado Eldense" que supera actualmente los 5.700 amigos y que es seguido y comentado en las redes sociales.....y todo eso con la esperanza de ser oídos. Pero desgraciadamente no hay más sordo que aquel que no quiere oír.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

El paso de los años desvirtúa la realidad de los hechos y hace parecer lo extraordinario como si de un hábito se tratara. Hace diecisiete años nadie podía imaginar que una buena idea sugerida por Berlanga y llevada a cabo en el seno del Museo del Calzado, podía convertirse en el único acto institucional del sector zapatero de calidad, tendente a potenciar el  zapato de mujer fabricado en España. Cuando viajamos por algunos países de tradición zapatera, vemos que se producen determinados hechos  que tratan de destacar la importancia del calzado, y lo hacen en momentos significativos tales como: ferias, exposiciones, festividades de los patronos del oficio, presentaciones de tendencias etc., esos países pretenden llamar la atención y acaparar un protagonismo dentro del sector en el que consideran, pueden dominar una  línea de fabricación o estilo; lo hace León-Guanajuato en México o Vigévano en Italia,  por citar algunas más representativas. En España hace muchos años que se dejó de realizar galas exclusivamente zapateras para exaltar determinados valores del calzado fabricado en España. Todos los esfuerzos se centran en las ferias del sector y poco más, pero sin añadir aspectos que generen iconos alrededor del los zapatos de calidad.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Cuando estamos a días de la celebración de la gala anual de entrega del galardón de la Mujer Mejor Calzada de España, la participación de firmas de nuestra comarca es sin duda una oportunidad única, exclusiva y desde nuestra zona, para promocionar los zapatos de calidad que fabrican las empresas en la gama alta de mujer. 

A veces  a muchas empresas les gustaría insertar anuncios publicitarios sobre las bondades del zapato que fabrican, es decir, les encantaría poder colocar su nombre en los créditos de cualquier programa de ámbito nacional. Pero ese "lujo" de promoción sólo está al alcance de determinadas marcas que tienen, dentro de su marketing de promoción, cifras muy elevadas para propaganda de la firma y del producto.  Me gustaría hacer llegar a todas las medianas y pequeñas industrias de fabricación de calzados de alta gama en nuestra comarca especialmente, el mensaje de reflexión para que analicen (como yo lo hago ahora) qué supone la presentación de zapatos y la participación en la gala de la Mujer Mejor Calzada de España.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Maqueta premiada en uno de los primeros Concursos Nacionales "Lápiz de Oro".

El Concurso Internacional de Jóvenes Diseñadores del Calzado, Lápiz de Oro, está organizado por el Instituto de Enseñanza Secundaria La Torreta, lo dota económicamente el Ayuntamiento de Elda y alberga la exposición el Museo del Calzado.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Cartel de 1999, año de inauguración del Museo del Calzado.

El Museo del Calzado, desde el momento de su creación, estuvo al servicio de los colectivos culturales y festeros de la ciudad. Pero la colaboración con las fiestas de Moros y Cristianos es especialmente intensa. Puede decirse que a través de la comparsa del bando moro las Huestes del Cadí y desde el año 2000, el museo se sintió protagonista y partícipe de este magnífico concurso internacional de "Minicuadros".  En primer lugar por su aportación extraordinaria a la cultura; también por ser uno de los concursos  más importantes de pintura de Elda y quizás de nuestro país en ese pequeño formato, con aportación de obras que en varias ocasiones superaron el millar; y tercero porque a nivel personal me cabe el honor de ser su iniciador. Por lo tanto, en la época en que fui director de la institución, fue una enorme satisfacción colaborar y trabajar para que ese concurso tuviese mayor proyección.  También desde los primeros momentos, el personal del museo colabora con la comparsa para la recepción y expedición de obras, lo que supone un sacrificada labor que realizan con entusiasmo, especialmente con el fiel y leal Hermelando, nuestro maestro de taller. Los posteriores directores asumieron esta colaboración con entusiasmo y entrega.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Aspecto interior de una de las fábricas de calzado de principios del siglo XX.

En el año 1924 y con 65 asociados, hubo un intento de crear la primera Asociación de Fabricantes de Calzado con ámbito estatal. Por aquellos años se quería construir una Federación de Asociaciones de empresarios, pero tras duros debates y tratando de buscar el compromiso de otras localidades que tuvieran industrias del calzado desarrolladas, como era el caso de Arnedo, Almansa, Barcelona, Vall d´Uxó, Baleares, Elche etc., no se consiguió dar paso a esa pretendida Federación ya que en ninguna de ellas funcionaba una asociación con idénticos fines,  sin embargo Elda y Petrel continuaron con sus propósitos y, por vez primera en España, se constituyó en el año 1926 la Asociación Local de Fabricantes de Calzado, con la presencia de ambas localidades que, en aquel año, suponían un importante baluarte de la fabricación en todo el país. El eldense Teófilo Romero Juan, fue su primer presidente y contaba con 58 empresarios entre los dos pueblos. Hay que añadir que en el año 1929 se alcanzaba la cifra de cuatro millones de pares fabricados en esta zona y en calzado de todas las clases, lo que suponía un valor de treintaiocho millones de pesetas. Pero la Asociación de Fabricantes sufriría en los primeros años de su nacimiento, tensiones e incluso su temporal disolución producida en el año 1933 "debido a la falta de actividad y a la ineficaz labor llevada a cabo". El tesón y voluntad de aquellos empresarios empeñados en organizarse para defender sus intereses en defensa de la empresa  de calzado, relanzó de nuevo la asociación y ya en el año 1934 quedaría definitivamente consolidada sirviendo, años más tarde, como modelo para la creación de otras asociaciones en zonas de tradición zapatera.

Acerca del autor

Autor: José María Amat

José María Amat Amer, es un apasionado del calzado. Como ingeniero técnico, el destino lo encaminó hacia la industria de su ciudad. Como profesor de Tecnología del Calzado, llego a conocer investigando, la industria del calzado. Publicando algunos libros sobre tecnología, artesanía y desarrollo social; siempre con el calzado como única premisa. El Museo del Calzado fue una de las realizaciones que le llevó a pasar de técnico a un apasionado del zapato. Con la mejor de las intenciones, y siempre con la pretensión de prestigiar la industria y el calzado de la ciudad de Elda, colabora en este blog para crear más amigos con inquietudes similares.

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir