SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956
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La idea de crear una feria o certamen de calzado nació del semanario.

Terminamos el reportaje sobre Elda en 1956-1957, que publicamos con motivo de la celebración de los 60 años del semanario Valle de Elda. Esta vez nos asomaremos al nacimiento de la Feria de Calzado a través de la hemeroteca digital de la web del periódico, un increíble proyecto que marcaría años más tarde el desarrollo de la ciudad.

La idea, por increíble  que parezca, surgió del enigmático artículo de la escritora eldense Carola Gonzálvez titulado «Feria de Muestras del Calzado en Elda, 1958», publicado en Valle de Elda el día 4 de mayo del 1957 -se puede leer en la hemeroteca- donde, como una auténtica visionaria, narra, con todo detalle, la crónica de la primera feria de calzado como si ya se hubiera celebrado en Elda, cuando esta no era ni siquiera una idea en la mente de nadie. Esto dice el artículo: «Hubo tal afluencia de público que ni siquiera se podía transitar por las calles, los stands, resplandecientes de luces, rivalizaban con el decorado para la presentación de las muestras, que habían sido colocadas en vitrinas especiales iluminadas interiormente para hacer resaltar más el estilo, el esmero y el arte con que dibujantes y artesanos habían concebido y ejecutado los modelos expuestos (…). El proyecto, hecho realidad, fue todo un éxito y en los años que siguieron la Feria de Muestras del Calzado de Elda ha logrado ser famosa, atrayendo la atención, no solo de los españoles, sino de los numerosos turistas que visitan nuestro país».

Era la primera vez que alguien hablaba de una Feria de Calzado en Elda. El propio colaborador Francisco Crespo dijo tres semanas después que estaba tratando de descifrar el artículo y aclaraba que había hablado con la autora, quien «en su imaginación ve la Feria de Muestras como si ya se hubiera celebrado y se lanza a comentar su éxito para indicarnos el que tendría si llegara a celebrarse». Por su parte, Crespo apoyó esta iniciativa abiertamente en su artículo y añadía que «con el tiempo podría edificarse un recinto».

El impulso definitivo a esta idea vino con la publicación de un amplio número especial dedicado a Elda en la revista de Madrid «Fotos» que contaba con instantáneas de Óscar Porta y artículos «que hablan de dos proyectos a los que Valle de Elda ha dado aliento y acogida en sus páginas como son la creación de una Feria de Muestras de Calzado y la creación de un Monumento al Zapatero», como dice Alberto Navarro en un artículo en el semanario.

Valle de Elda se puso manos a la obra y en el mes de julio inició una campaña enviando cuestionarios para que diferentes personas dieran su opinión sobre la feria. Eduardo Navarro llegó a proponer que esta se celebrase en las Escuelas Nacionales a falta de un recinto futuro y apremiaba a su realización para que no se adelantasen a la idea ciudades como Elche, Zaragoza o Mallorca.

En el número del 3 de agosto se publicó una entrevista al alcalde de la ciudad Joaquín Campos para preguntarle por la idea de la Feria, donde contestó que la apoyaba, pero primero «hay que ver si la quieren de verdad», y añadió que habría que celebrar una primero y «después, sobre la  marcha, alcaldía, sindicatos, fabricantes y demás expositores estudiarán la fórmula menos gravosa para todos».

La semana siguiente, la Agrupación de Fabricantes de Calzado de Levante, S.A. expresó en una carta, publicada en la primera página, que apoyaba la feria y daba este curioso argumento: el pueblo de Elda «es trabajador hasta el heroísmo y festero hasta la disipación. Conjuga armoniosamente, inverosímilmente su espíritu tesonero, de lucha infatigable y trabajo genial con su contagiosa alegría festera». Sin embargo, proponía que la Feria se celebrase a finales de junio junto con las fiestas de Moros y Cristianos y Fallas. Vicente Valero se felicitaba por este respaldo, si bien decía abiertamente que no compartía con los fabricantes la idea de hacer coincidir la feria con ambas fiestas, pues cada cual requería su protagonismo.

Pero no todo fueron apoyos, en «Correo de Valle», Luis Pérez dirá que ya está cansándose «de que este asunto llene las páginas con cosas que, al fin y a la postre, no han de tener efectividad, puesto que ese proyecto es completamente imposible que se lleve a efecto porque falta en él la materia base: la colaboración material de los señores fabricantes del calzado» argumentando que ningún fabricante expondría a la vista de sus competidores un muestrario antes de que este saliera de viaje en temporada, pues los demás lo copiarían a las pocas horas.

A finales de agosto, un artículo firmado por OSG  titulado «Elda, capital del calzado español» en primera página, hablaba de que la feria podía ser una realidad, pero sería imprescindible crear un patronato o comisión y desterrar el individualismo industrial del «yo me basto», o el criterio de la «puerta cerrada», por lo que pedía la creación de «un bloque industrial compacto».

El certamen pasó a ser Feria Nacional en 1960..

El primer Certamen de Calzado fue una realidad dos años después, en 1959; el año siguiente se convertiría en Feria Nacional y adquiriría la categoría de Internacional en 1962.

 

Otras iniciativas

El semanario Valle de Elda constituyó desde sus comienzos un altavoz para que sus colaboradores promovieran ini-ciativas ciudadanas como la que lanzó también Carola Gonzálvez para crear una asociación de amigos del arte (pintura, fotografía, teatro, música, literatura, canto y poesía). Por su parte, Vicente Valero ideó una campaña para recaudar fondos y materiales destinados al sanatorio de Fontilles, y otra para poder concluir «el remate exterior» del templo de Santa Ana.

Además, el semanario Valle de Elda impulsó la creación de la Junta Central de Fallas y dio un espacio para que el CEE lanzase una campaña de afiliación, cuando anunció: «Nuestros modestos objetivos son fomentar, en primer lugar, el amor a la montaña y a la naturaleza; en segundo, colaborar en lo posible para contrarrestar el efecto pernicioso de otras distracciones menos sanas; y tercero, crear un ambiente cultural del que cada día, desgraciadamente nos vamos alejando más».

Por otra parte, el periódico estaba «obligado» a dar cuenta de las informaciones del Movimiento así como de celebraciones que se realizaban con motivo del 18 de julio, si bien la crónica del acto en 1957 limita su espacio a un tercio de columna.

Conclusión

Solo hemos rastreado el primer año del semanario Valle de Elda a través de su hemeroteca digital colgada en la página web: valledeelda.com. La tecnología digital ha dado a luz una nueva era y lo ha modificado todo, desde las relaciones personales hasta la forma de trabajar y de vivir el ocio, pero la esencia de las cosas debe mantenerse. El actual equipo redactor deseamos continuar en el empeño en lo que JM -posiblemente iniciales del colaborador Juan Madrona-, anunciaba en el primer número del semanario, que vio la luz hace ya más de 60 años, al anunciar que será «un periódico al que podremos llamarle nuestro, nuestro de veras, tan nuestro como el aire de este valle de Elda». 

En este largo camino, un aspecto clave para sus fundadores fue la democrática idea de abrir un portal donde los ciudadanos pudieran expresar sus opiniones, como recoge el propio medio:  «Valle de Elda tiene la sagrada obligación de publicar las protestas o reclamaciones de sus lectores de cualquier índole que estas sean» si tienen «un mínimo de razonabilidad y cordura» y ade-más, «las personas o cualquier entidad que se consideren aludidas tienen igualmente a su disposición nuestras columnas para dar la réplica adecuada».

O en otra ocasión: «Valle nació para ser portavoz de los eldenses y nunca ha pretendido ser coto cerrado a nadie».

Las primeras ferias se celebraron en el colegio Padre Manjón..

Terminamos el recorrido por la hemeroteca con el artículo «Un año de Valle de Elda», donde el periódico, al cumplir esa fecha, expresaba a los lectores, anunciantes y suscriptores su gratitud de esta manera: «La adhesión del público nos ha sostenido, haciéndonos comprender que Valle ya no es, como era al  nacer, una alegre empresa de un grupo de buenos amigos, sino que se ha fundido de tal forma con el vivir de la ciudad que este ya sería incompleto sin aquel».

Hoy confirmamos que esa complicidad que había surgido ya en el primer año de la publicación entre el semanario y la ciudad se ha mantenido durante sesenta años.  Valle de Elda ha correspondido a esta fidelidad informando semana tras semana de manera ininterrumpida hasta llegar a ser el semanario más antiguo de España. La publicación podemos decir que hace décadas dejó de ser solo un periódico para convertirse en una institución. Desde hace más de un año complementa la información con una página web que se actualiza diariamente y que mantiene esta fusión secular con la ciudad, por lo que en tan poco tiempo se ha convertido en el medio digital más leído de la comarca con una media de 4.000 lectores diarios y 11.660 seguidores en las redes sociales. Lo cual nos lleva a la conclusión de que antes, como ahora, son los lectores los que han hecho posible que Valle de Elda haya cumplido 60 años.

Gracias a todos.

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